miércoles, 21 de junio de 2017

CABALLITOS DE COLORES - PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS




La madre le promete que dentro de poco le comprará aquellos pantalones y el suéter del escaparate y las zapatillas de color rojo. La niña imagina que todos esos artículos que la madre menciona van dentro de las bolsas que las señoras y las chicas de su edad llevan en las manos al salir de las tiendas.

La calle está febril de tanta luz, tanto color, tantas voces juntas que proclaman la felicidad, el amor al prójimo, y esa palabra tan almibarada: solidaridad.

Es la época de ello. De decirlo en voz alta, de darse abrazos y apretones de mano, de quedar para tomar copas y bastos. Es lo que toca, lo dicen hasta los anuncios de esos escaparates, en la televisión de los escaparates, en el tañido de las campanas de las iglesias, en las pancartas del balcón del Ayuntamiento.

 Y después iremos a la feria, añade la niña, a montar en los caballitos de colores. Y compraremos algodón de azúcar y subiremos a la noria. Luego comeremos la hamburguesa más grande y muchas patatas fritas, dice la madre con una triste sonrisa. La niña tirita y acurruca su cuerpecito junto al de la madre. Y la mira como solo se mira la esperanza, sin dejar de extender la mano para pedir una limosna por amor de dios.

3 comentarios:

  1. ¡Ay qué desaliento! Me ha dejado noqueada.

    Un abrazo solidario.

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  2. Mil gracias Lola. Otro abrazo solidario para ti.

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  3. Realmente, qué duro, Elena. Qué triste.

    Un abrazo enormísimo.

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